30 de enero: #SEBUSCANVALIENTES

El pasado 30 de enero se celebró el Día Mundial de la Paz y, para celebrarlo, en mi colegio este año hemos decidido buscar valientes. Sí, valientes.
Raúl Gómez Ferrete -director del CEIP “Ibarburu” de Dos Hermanas (Sevilla)- acudió a nuestro cole para formarnos e informarnos sobre un tema que, desafortunadamente, es de actualidad en nuestra sociedad: la resolución de conflictos.
Raúl centró su ponencia basándose en tres puntos básicos:
1. SOCIALIZACIÓN AFECTIVO-SEXUAL

“Nuestro trabajo es despopularizar a los violentos y debemos centrar nuestra atención en la víctima”.

Esa debe ser nuestra tarea. Es importante que la víctima de acoso se sienta respaldada, no se sienta solo o sola y sepa que cuenta con apoyo.
Defensor de las comunidades de aprendizaje, Raúl nos comentó algunos errores comunes de la educación emocional. El primero fue diferenciar entre emociones y sentimientos -algo que ya aprendí de Sandra Racionero -directora del Departamento de Psicología de la Universidad Loyola Andalucía e investigadora del Ramón y Cajal en psicología cognitiva-.
En el libro “Principles of Neural Science” (2013) y concretamente en el capítulo 48 “Emotions and feelings” (Emociones y sentimientos) encontramos que no son la misma cosa y que deben tratarse de forma diferente.
Las emociones son

“el conjunto de respuestas fisiológicas que ocurren más o menos inconscientemente cuando el cerebro detecta ciertas situaciones desafiantes. Estas respuestas fisiológicas automáticas ocurren tanto dentro del cerebro como en el cuerpo”. Principles of Neural Science. (p. 1079) Josepf E. LeDoux y Antonio R. Damasio.

En cambio, los sentimientos

“son la experiencia consciente de esos cambios somáticos y cognitivos”. […] “son las percepciones conscientes de esas experiencias emocionales”. (p. 1079)

Teniendo claro estas dos definiciones que provienen del libro conocido como referencia mundial en neurociencia, nosotros, los encargados de la educación en las escuelas, deberíamos tomar conciencia de ello para lograr mejorar la sociedad a través de sentimientos como la amistad o la solidaridad.
2. MODELO DISCIPLINAR, DIALÓGICO Y MEDIADOR.
Haciendo referencia al modelo disciplinar comentó que toda decisión de la autoridad se cuestiona.  En la sociedad industrial, este ha sido el modelo más extendido para evitar los conflictos en los centros educativos. El modelo disciplinar se basa en unas jerarquías establecidas y el papel de una autoridad (el profesorado). En este modelo, las normas son definidas por parte de las figuras que ostentan la autoridad y son diseñadas sin la participación del alumnado y que, además, para garantizar el cumplimiento de esas normas, dicho modelo sanciona a aquellos que las infrinjan. Estas medidas tienden a poner “etiquetas” a alumnos que sufren ya una estigmatización surgiendo así los “conflictivos”, “violentos”, “torpes”

Raúl comentaba que en la sociedad de la información todo se cuestiona: pedimos segundas opiniones ante un diagnóstico médico; los adolescentes negocian horarios con sus familias… Es por esto por lo que el modelo dialógico no puede funcionar en nuestras sociedad actual.

En cuando al modelo mediador,  comentó que es la respuesta una vez que el conflicto ya ha aparecido, pero no solucionan el problema de la socialización.
Este modelo se caracteriza por la incorporación de un experto para mediar el conflicto. Las normas siguen siendo definidas por la autoridad sin embargo, su aplicación ya no es vertical pues se introduce el diálogo promoviendo el apoyo entre iguales y la superación de la culpabilidad.

Finalmente, el modelo dialógico. Es comunitario y existe una participación junto a los aprendizajes en todos los contextos. Implica a toda la comunidad mediante un diálogo que permite “descubrir las causas y orígenes de los conflictos para solucionarlos desde la propia comunidad mucho antes de que aparezcan” (Flecha & Garcia, 2007).

En el modelo dialógico, se facilitan las condiciones necesarias para que todas las personas -independientemente de su cultura, nivel de estudios, nivel socioeconómico, etc.- tienen las mismas oportunidades para intervenir, opinar y participar en la búsqueda de una solución para evitar el conflicto. No existe una figura autoritaria ni un experto mediador. En el modelo dialógico, toda la comunidad educativa es responsable y se encarga de gestionar la convivencia.

No significa que este modelo sea el mejor ni anule a los dos anteriores, eso aprendí de Juanra Carballo, director de un colegio del Polígono Sur en Sevilla. Los modelos por sí solos, de forma independiente, no erradican el conflicto o los problemas de convivencia.

3. TOLERANCIA CERO DESDE 0 AÑOS.

“Hay que subir la autoestima a las víctimas”.

En este tercer último punto, Raúl no dejó claro que lo importante es la solidaridad con la víctima. Para ello, hizo referencia a un aspecto que seguro a más de uno o una le resulta familiar.
Un patio de cualquier colegio de cualquier lugar de nuestro país. Dos niños se pelean en el patio y acuden a nosotros para que los ayudemos. ¿Cuál es la mayoría de las respuestas? “Dile que venga” y una vez que ambos están delante nuestra -y tras escuchar cómo la víctima nos cuenta que le ha dado un empujón- nuestra respuesta es: “Venga, no pasa nada, un abrazo y os perdonáis”.
Así, de esa manera, no estamos ayudando al débil, a la víctima porque le estamos enseñando a callar, a que todo está bien y que pedir ayuda no sirve para nada, al contrario, los perjudica porque los acercamos más a quien le hace daño.

¿Solución? Buscar valientes.

Nosotros en nuestro colegio este año para el día de la Paz hemos decidido buscar valientes. Niños valientes que sean solidarios con las víctimas.

¿Cómo?

  • “Se buscan valientes”. El Langui. 

 

Para llevar a cabo esa búsqueda, hemos elegido la canción de El Langui “Se buscan valientes”.
Visionado del videoclip en clase
Hemos cantado, trabajado la letra y analizado el mensaje.

 

  • “El Club de los Valientes”.

También hemos leído el cuento “El club de los valientes”. Los más pequeños lo hemos trabajado en la asamblea en el aula y, los más mayores, han hecho tertulias dialógicas.

 

  • Espacio para los valientes.

 

Después de todo esto, en nuestra clase tenemos un espacio dedicado a los valientes. Cada niño ha llevado a clase una foto y al colocarla en la pared ha dicho: “yo soy valiente”.
Raúl, comentaba que a los agresores hay que aislarlos sin piedad, esperas ni paciencia. Que no cambian con el diálogo ni la reflexión. La solución sería “sacarlos” del club el tiempo que el grupo determine y decirles: “cuando cambies, te incorporas”. La idea es que aquellos que utilizan la violencia se encuentren solos frente a los valientes.
En las escuelas tenemos el poder cambiar la sociedad. Podemos hacer un mundo mejor y tenemos una materia prima de valor incalculable: los niños del mundo. Seamos valientes también nosotros. Seamos el mejor ejemplo.

 

Para saber más:

IDEALOVE&NAM.Socialización preventiva de la violencia de género.

Referencias
Kandel, E. (2013). Principles of Neural Science. NY: McGraw.

Autor entrada: Macarena

Me llamo Macarena y desde hace 8 años soy profesora de educación primaria, especializada en Lengua Extranjera-Inglés. Desde bien pequeña me ha llamado la atención el mundo de la enseñanza y el aprendizaje, por lo que una vez que comencé mi aventura universitaria, decidí formarme para ser lo que quería. Ser maestra. Y además, hacerlo especializándome en una lengua extranjera, inglés.

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