Aprender haciendo



Trabajar por proyectos es “aprender haciendo”. Eso dice Francisco J. Pozuelos Estrada en su libro “Trabajar por proyectos “¿Alguien se ha preguntado alguna vez si existe otra forma de trabajar en la escuela? Y si existe, ¿es posible?

Tras leer, formarme, informarme, pararme a pensar creo y, estoy convencida, de que cambiar la escuela es posible. Podríamos definir “escuela” como el resultado de la suma de juego + estudio + trabajo manual.  Deberíamos partir de la idea de que la escuela es el lugar para aprender. Aprender haciendo. Hacer pero con sentido. Ésta es la finalidad y, para hacer con sentido es preciso dar tiempo a las personas a los aprendizajes y, reivindicar la calidad de lo que acontece en el aula y en la escuela. Nosotros, los “enseñantes”, no podemos separar el hecho de aprender del hacer. Se aprende con el cerebro, con las manos, con todos los sentidos, con el corazón y, además, aprendemos todos juntos, no “por separado”, fomentando el aprendizaje cooperativo y evitando la subdivisión de áreas. Los conocimientos no son el contenido de un aprendizaje que hay que trasvasar a otro recipiente. No es algo susceptible de ser depositado y etiquetarlo en un sitio y listos, sino que debe ser reelaborado de forma crítica para convertirse en un instrumento de formación y no sólo de información.
Cada día en nuestra escuela hay un concretado de experiencias. Cada día es una aventura que puede ser vivida como si fuese un viaje, un libro que empezar a escribir, un sueño que colorear. Debemos tener en mente que la educación es un proceso dinámico que, a partir de un motivo anecdótico, la realidad, nos lleve al conocimiento.
Es aquí, cuando nos planteamos cambiar la escuela pero, un muro de preguntas frenan nuestra iniciativa, ilusión… ¿Nos lo permite la ley? ¿Estamos preparados? ¿Sabemos hacerlo de manera diferente? ¿Y si fallamos? ¿Cuál es nuestro proyecto? PROYECTO. Palabra que tiene atemorizado a un alto porcentaje de enseñantes. ¿Qué es trabajar por proyectos? Trabajar por proyectos adecúa la enseñanza a una sociedad en la que la información resulta tan extensa como difícil de manejar. Esta nueva forma de trabajar permite abordar el curriculum en función de temáticas relevantes en lugar de materias o asignaturas fragmentadas. ¿Quién sale a la calle y se encuentra todo organizado por categorías? ¿Quién se ha encontrado alguna vez en la situación de tener que realizar una gestión donde sólo se vea implicada un área? Hay que luchar contra la práctica hegemónica basada en la dosificación de un libro de texto a tanto por hora. La subdivisión de áreas conlleva a una proliferación de cuadernos, generando a su vez unos efectos colaterales como: dificultad para organizarse y tener un método de estudio eficaz; una compartimentación de saberes y conocimientos; y un caos en la administración de los horarios en alumnos y enseñantes que nos conduce al estrés, frustración.  Conclusión: Obstinación didáctica.
Nosotros en nuestra escuela seguimos un proyecto interdisciplinario, ya que permite la realización de actividades tipo lingüístico, lógico-matemático, geométrico, pictórico. Los resultados están totalmente satisfactorios.
Trabajar por proyectos supera el aprendizaje entendido como una acumulación memorística de datos, de contenidos cerrados, definitidos y limitados a una página en un tiempo irreal. Como dice María Acasoes un aprendizaje “vomitivo” porque una vez ingerido, es expulsado sin ser retenido, aprendido.
Anteriormente, mencioné que la escuela es la suma de juego + estudio + trabajo manual. Según Gianfranco Zavalloni en su libro “La pedagogía del caracol”, esto es así porque: el juego, equivale al placer. Un instrumento ideal para aprender y respetar las normas, para madurar en las relaciones sociales. El estudio, equivale al compromiso. El leer, escribir, contar… es decir, los componentes culturales de la simbolización y de la comunicación. Y, el trabajo manual, las competencias. Es la forma de educar el cuerpo para utilizarlo en todos los sentidos y, para aprender a vivir en el mundo con responsabiliad.
Estas tres experiencias JUNTAS llevan a un aprendizaje significativo. A trabajar por proyectos.
¿CÓMO?
Para que un proyecto resulte verdaderamente educativo, deberá ser interesante para el alumnado y, las actividades que se emprendan, deben tener un valor intrínseco y no simples ocupaciones rutinarias.
PLANIFICAMOS
La complejidad que supone seguir esta dinámica de esta índole necesita un trabajo compartido. Al imprescindible. Participar en un proyecto fomenta la relación entre enseñantes. Son muchas las decisiones que se tienen que tomar. Materias que considerar. Por eso es fundamental una buena coordinación con el nivel, una declaración de intenciones donde exista una meta o producto final. Es necesario una implicación de las familias , un trabajo pleno con alumnos e informar a la inspección. Cuanto mayor es la sintonía, de más alcance serán los aprendizajes.
EMPEZAMOS
A partir de ahora iré mostrando como se trabaja por proyectos en “El aula de la Ratita”. Planes de trabajo, búsqueda de información, investigaciones, exposiciones… 
LAS PUERTAS DEL AULA ESTÁN SIEMPRE ABIERTAS. ¡BIENVENIDOS!

Autor entrada: Macarena

Me llamo Macarena y desde hace 8 años soy profesora de educación primaria, especializada en Lengua Extranjera-Inglés. Desde bien pequeña me ha llamado la atención el mundo de la enseñanza y el aprendizaje, por lo que una vez que comencé mi aventura universitaria, decidí formarme para ser lo que quería. Ser maestra. Y además, hacerlo especializándome en una lengua extranjera, inglés.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.