Buen humor

 

 

 

El buen humor es la tendencia a conducirnos con alegría y buena disposición. Y nace de una sensación de bienestar anímico. 

¿Qué es?

Según los niños, antes de descubrirlo, el buen humor es:

  • “Que siempre estás bien. Alegre”. (Nuria)
  • “Que nos caemos bien”. (María)
  • “El buen humor es que te lo pasas bien”. (Samuel)
  • “Estás feliz con tus amigos, nunca estás enfadado, que estás relajado…” (Nuria)
  • “Yo mismo”. (Samuel)
  • “Ser feliz con la familia”. (Alejandra)
  • “No pegar y ser feliz con tus padres”. (Manuel)
  • “Querer a la familia”. (Gabriela)
  • “Que eres muy bueno”. (Victoria E.)
  • “Cuando te alegras porque viene tu madre o tu abuela”. (Raquel)
  • “Tú tienes buen humor, porque siempre estás feliz y sonriendo. Ahora se te ha ido la sonrisa porque… ya sabes”. (Fernando)

El buen humor es un goce especial, el cual resulta como producto de una reflexión inesperada y divertida como puede ser un chiste o una acción jocosa.

El buen humor trae consigo la risa que es espontánea, inmediata, natural, explosiva y una descarga de tensión emocional.

¿Sabías que favorece el aprendizaje?

Estudios como el de la Universidad Loma Linda de California muestran que el buen humor y la risa tienen beneficios importantes como bajar la tensión arterial, subir los niveles de endorfinas, que son los analgésicos naturales del organismo.

También beneficia la flexibilidad muscular y estimula los dos lados del cerebro, lo cual aumenta la capacidad de aprendizaje. La risa mantiene el cerebro alerta, algo muy importante a cualquier edad, mucho más en los niños que están en pleno desarrollo y que su capacidad de captar conocimientos está a flor de piel.

Definitivamente, es buena idea ponerle buen humor a la vida y verle su lado jocoso. Por ello, en la tarea de ser padres también tenemos que abrirles espacio al chiste, al buen humor y a las carcajadas. No se puede tomar todo tan en serio porque peligra nuestra calidad de vida.

No es fácil encontrarles el lado amable a las situaciones adversas, pero hay que proponérselo como objetivo y qué mejor que empezando el año, como un propósito de vida y de crianza, un gran regalo para acercarse más a sus hijos y compartir con ellos momentos agradables.

 

Seamos su ejemplo

Es importante que nosotros, los adultos, enseñemos a los niños a manejar el humor del otro; primero, siendo modelos y orientándolos hacia la adquisición del sentido del humor.

Los expertos indican que la risa y reírse de sí mismo se aprende como otras conductas o conocimientos, a partir de la imitación, en este caso, viendo a sus padres afrontar los problemas de la vida y las diferentes situaciones con alegría y buena actitud.

Sin lugar a dudas, el humor en familia lleva a compartir experiencias entre dos o más integrantes y, por ello, esto ayuda a que los pequeños graben en su memoria recuerdos importantes sobre los miembros y les permite generar modelos o características para cada uno de los familiares con los que viven situaciones divertidas. Además, esos espacios en familia en los que todos gozan con las buenas bromas se convierten en chistes comunes y propios, que se recuerdan con frecuencia en los eventos en los que se reúnan, que son casi un sello de familia.

Es importante que los padres y adultos motiven a los niños para que mantengan una reacción positiva ante los acontecimientos, y que aun perder, sufrir o equivocarse son aspectos factibles de asumir con una actitud jocosa, buscando en ello el chiste y el humor.

Los juegos de rol son claves en el aprendizaje de la risa, pues nos permiten convertirnos en personajes diferentes y hasta ridículos. Por ejemplo, peleas con agua, con almohadas, donde la risa es parte fundamental de la diversión.

 

La fuerza de la risa

Nada más delicioso que reírse con ganas. La risa nos aleja de lo aburrido, nos conecta con lo placentero y nos permite pasar ratos inolvidables.

Es importante dejarles a los niños recuerdos de un hogar, clase… donde todos se podían dar el lujo de reírse y tomar del pelo, eso sí, siempre con respeto y amabilidad.

 

Haga que sus hijos tomen la vida con buena actitud

Estas son algunas ventajas de reírse de sí mismo:

– Reírse ayuda a los niños a vencer la tristeza y la apatía, pues genera entusiasmo y gozo. Y es un antídoto eficaz contra el estrés y la tensión.

– Tomar la vida con algo de humor les da una perspectiva diferente de los problemas y les lleva a crear soluciones diferentes a situaciones difíciles y de conflicto.

– Manejar el humor enseña a los niños que hay diferentes estados de ánimo y que se puede actuar de variadas formas, es decir, les ayuda a modular sus emociones.

– Si puede reírse de sí mismo, esto lo llevará a construir el valor de la aceptación de la diferencia, y a ser más abierto a la opinión y flexible.

¿Conocéis a gente que tenga buen humor?

    • “Mi madre. Porque siempre está contenta”. (Hugo)
    • “Mi padre. Porque siempre está contento”. (Esperanza)
    • “Mi hermano. Porque siempre está feliz”. (África)
    • “Mi padre. Porque siempre está alegre y otras cosas. Es un jefe”. (Nuria)

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Fuente: www.abcdelbebe.com