Ceder

 

 

Ceder es facilitar que otra persona disfrute de una cosa o pueda hacer algo que desea o necesita.

– Libro Amar –

 

 

¿Qué es?

Tras mostrar la ilustración y preguntarles a los niños qué es ceder, respondieron:

  • “Cuando está lloviendo, un hombre tiene paraguas y otro no, se lo presta”. (María)
  • “Que alguien tiene cosas y alguien no tiene cosas, pues le presta las cosas”. (Manuel)
  • “Preocuparse de los demás y preocuparse de ti mismo también”. (Nuria)
  • “Cuando tú tienes paraguas y otro no tiene paraguas y, además, eres alto, te agachas y te metes debajo”. (Samuel)
  • “Ayudar a la gente cuando lo necesita”. (Irene)
  • “Está prestando un paraguas porque no tiene”. (Victoria E.)
  • “Ayudar a la gente”. (Gabriela)
  • “Ayudar a gente que lo necesite”. (Hugo)
  • “Cuando uno te pregunta lo que es, le ayudamos”. (Raquel)

El verbo ceder tiene varios usos. La primera mención del diccionario de la Real Academia Española, alude a procurar, suministrar o entregar algo a alguien.

Ceder también puede referirse al acto de rendirse, perder o ser sometido.

En las relaciones interpersonales, ceder puede tener una connotación negativa si se trata de la represión de los propios sentimientos, pero también positiva, si sirve para adaptarse a las necesidades de la otra persona sin dejar de lado las propias.

Ceder ante los obstáculos que nos impiden ser felices es positivo, ya que puede significar deshacernos de actitudes o formas de pensar que atentan contra nuestro bienestar.

Si, por el contrario, cedemos ante ciertas presiones con el único objetivo de no perder a la otra persona a pesar de que nuestra decisión nos haga daño y no nos permita respirar, entonces el verbo puede convertirse en nuestra condena personal. Adaptarse a los demás siempre debería tener un límite: no hay nada de malo en amoldarnos, pero nunca deberíamos aplastar eso que nos vuelve únicos.

¿Ceder es fácil?

Según el libro Amar, no y sí. A menudo, ceder significa anteponer los intereses otra persona y desistir de hacer lo que nosotros queremos. Pero suele compensar.

¿Has cedido alguna vez? ¿Conoces a alguien que haya cedido?

  • “Yo he cedido a mi prima un vestido”. (Victoria M.)
  • “Yo cedí ropa a mi vecino”. (Fernando)
  • “Yo cedí ropa a mi primo pequeño”. (Hugo)
  • “Yo le cedí ropa de bebé a mi prima pequeña”. (Alejandra)
  • “Yo he cedido a Gonzalo en la fila”. (Hugo)
  • “Cuando Daniel no tenía botella, yo se la cedí”. (Gabriela)
  • “Yo quería jugar al pilla pilla y mi hermana al escondite. Cedí y jugué a lo que ella quería”. (Gerard)
  • “Yo cedí a Fernando y lo dejé bajar primero en la fila”. (Adrián)
  • “Yo cedí un patín porque era chico”. (Victoria E.)
  • “Mi primo quería jugar a un juego de cucarachas, yo no quería pero como quería jugar con él, cedí”. (Christian)
  • “Yo le cedí el sito a Rocío R.”. (Esperanza)
  • “Yo quería jugar al fútbol y Gonzalo, Raquel y Manuel al pilla pilla. Cedí.”. (Hugo)

Ceder, un rasgo más que anotamos y aprendemos para amar y ser amados bien. Y tú, ¿has cedido alguna vez?


FICHAS DE ACTIVIDADES

Fuente:
definición.de