Confianza

La incapacidad de abrirse a la esperanza es lo que bloquea la confianza, y la confianza bloqueada es la razón de los sueños arruinados.

– Elizabeth Gilbert –

¿Qué es?

  • «Confiar mucho en otro». (Hugo)
  • «Confiar en la persona que quieres porque mucha veces le has pedido algo y lo ha hecho». (Nuria)
  • «Confiar bien de otro». (Raquel)
  • «Yo confío en mi hermana porque es verdad lo que cuenta».
  • «Cuando mi hermano me dice una cosa, yo le creo». (Daniela)
  • «Confiar en alguien». (Gonzalo)

La confianza en sí mismo tiene un verdadero efecto estimulante en el niño: le da la energía y el valor necesarios para adentrarse en la vida, enfrentarse a los aprendizajes, hacer amigos y conquistar, poco a poco, su autonomía. Frente a una dificultad, un niño que tiene confianza en sí mismo apostará por sus posibilidades de triunfar.

Por el contrario, el que carece de ella, se encerrará en una predicción negativa y estará convencido de que va a fracasar.

El niño adquiere las bases de esta sensación de confianza ya en los primeros meses de vida, gracias a los lazos de confianza y de apego que le unen a sus padres.

La confianza se manifiesta en los niños cuando se sienten respetados, comprendidos, alentados y acogidos en una situación de diálogo y respeto. La razón de la confianza reside en lo más íntimo de cada uno de nosotros y, por tanto, cada persona vive esa sensación de confianza según su personalidad.

La importancia de la familia

¿Cómo puede un niño forjar la confianza en sí mismo si sus padres no están seguros de su papel y de su posición? No olvidemos que el pequeño adquiere confianza a través de la mirada de sus padres.

La tarea comienza con la actitud de los padres, reconociendo que el niño tiene todas las cualidades y las capacidades necesarias para lograr lo que se propone. Eso supone, para empezar, no tener miedo de todo, no transmitirle implícitamente el mensaje de que está rodeado de peligros, de que es preferible no intentar nada para no correr riesgos.

Los elogios son el abono indispensable para lograr la confianza y hacerla crecer. Es lo que le dice al niño que está sobre la buena pista, que ha escogido la estrategia adecuada para triunfar. Por eso no debemos dudar en felicitarlo.

Basta con manejar bien los elogios centrándolos en el objetivo logrado, no en la persona. Es inútil que le repitamos constantemente lo guapo y listo que es. Lo realmente eficaz es decirle que el dibujo que ha hecho es fantástico y que estamos orgullosos de él.

Desarrollar este tipo de seguridad puede comenzar a una edad muy temprana. Cuando los bebés aprenden a pasar las páginas de un libro o cuando los infantes aprenden a caminar, comienzan a tener una idea de «¡Yo puedo hacerlo! Con cada habilidad y logro importante, los niños incrementan la confianza en sí mismos(as).

¿Cómo?

La confianza es un valor muy importante en la educación de los niños que debe alimentarse constantemente con amabilidad y cordialidad. Con tolerancia se afianza la superación de dificultades en la búsqueda de la confianza.

Para educar en la confianza a los niños, debemos ofrecerles oportunidades para fomentar y aumentar su confianza. En este sentido, debemos orientar al niño hacia otros valores que sumen puntos para aumentar la confianza como son la colaboración, el respeto, la tolerancia, la responsabilidad, la honestidad y la empatía, entre otros.

Los padres pueden ayudar a los niños facilitándoles oportunidades para practicar y perfeccionar sus habilidades, permitiendo que cometan errores y facilitándoles apoyo para elevarles el ánimo para que sigan intentándolo. Responda con interés y entusiasmo cuando los niños(as) demuestran una nueva habilidad y prémielos con halagos cuando alcancen una nueva meta o hagan un buen esfuerzo.

Cierta distancia

La supervisión es importante para asegurarse que los niños están protegidos. Pero para ayudarles a que realmente aprendan una nueva habilidad, es importante darles su espacio. Demos a los niños la oportunidad de intentar algo nuevo, equivocarse y aprender de la lección.

Por ejemplo, si el niño quiere aprender a hacer un sandwich, vamos a enseñarle. Primero, organizaremos los ingredientes y dejaremos que lo intente. ¿Será un pequeño desastre? Probablemente, pero no le hacemos bien si nos acercamos corriendo al momento en que la mesa de la cocina se manche o ante la primera dificultad. Evitaremos la críticas que pudieran disuadirlo para que lo vuelva a intentar.

Con paciencia y el tiempo necesario para enseñar, la recompensa será real.

Ofrecer estímulo y elogios

Algunas veces, puede que no seamos nosotros quienes intervengamos corriendo cuando el niño dude sino que será el propio niño el que se rinda. En ese caso, le recordaremos que debe ser persistente en medio de su frustración. Cuando intentan las cosas más de una vez, los niños, aprenden que pueden sobrellevar los obstáculos.

Una vez que los niños, alcanzan una meta, querremos  felicitarlos no solamente por el resultado, sino por la fuerza de voluntad de no rendirse. Por ejemplo, después de que haya aprendido a hacer una receta  podemos demostrarle confianza en sí mismos diciéndole «La próxima vez ¿quieres aprender a hacer…»

A través de la niñez, los padres tienen oportunidades para preparar a sus niños a que cuiden de sí mismos. Por supuesto que es bueno sentirse necesitado, pero a medida que los niños ganan seguridad en sí mismos y adquieren independencia, la relación que mantienen con nosotros se fortalecerá.  Eventualmente, los niños cuando sean grandes le darán las gracias por lo preparados que se sienten para recorrer el camino que tienen delante de ellos— un camino que pueden tomar seguros de sí mismos.

Además, para educar en la confianza hay que saber esperar, tolerar, olvidar, comprender y perdonar.

1. Fomentar la sinceridad. Enseñarles a ser sinceros y a decir la verdad, aunque duela.

2. Establecer un clima de convivencia con flexibilidad y tolerancia. La tranquilidad que genera en los niños vivir en un clima óptimo de convivencia estimula su confianza en los demás y también en sí mismo.

3. Desarrollar la espontáneidad. Ser espontáneos en pensamientos y sentimientos ayuda a crear un clima de confianza tanto en la familia como con los amigos.

4. Pactar normas de disciplina. Establecer límites ayuda al niño a saber cuál es el camino a tomar, lo cual aumenta su confianza en el todos los ámbitos de su desarrollo.

5. Inclucar respeto hacia los demás y hacia uno mismo. Respetarse y respetar son los valores que debemos inculcar a los niños asociados a la confianza.

6. Fomentar el diálogo. Crear un buen clima de diálogo es fundamental para hacer crecer la confianza en los demás.

¿Confiamos en alguien?

  • «Mi madre me dice que no bajamos porque tiene que limpiar y confío. Pero mañana me lo vuelve a decir. No sé si confiar porque no sé si me dice la verdad y entonces rompemos el compromiso». (Samuel)
  • «Yo confío en mis doctores y en doctoras para que me cuiden la diabetes. Sé que pueden y, si sacan algo mejor, pue me curo o mejoro». (Nuria)
  • «Cuando yo voy al parque con mi madre, me dice que vamos a ir y vamos». (Daniela)
  • «Cuando voy al supermercado con mi madre y me dice que me va a comprar cosas que me gustan, me las compra». (Blanca)
  • «Eso no es». -responde Samuel.

Fuente:

www.guiainfantil.es

www.conmishijos.com

www.kidshealth.org