Ejemplos de experiencias de observación en el aula de Educación Infantil

El pasado 2 de septiembre se publicó en la revista de la Universidad Internacional de La Rioja, un artículo donde cuento mi experiencia de observación en el aula de Educación Infantil.

Gracias Ingrid por darme la oportunidad y confiar en mí.

Aquí puedes leer el artículo completo

Macarena Chaves es maestra de Educación Primaria y Educación Infantil, especializada en Lengua Extranjera, Inglés. Ha realizado cursos relacionados con el ABP o el método Montessori, entre otros. También ha participado en proyectos colaborativos e-Twinning y en congresos relacionados con la dislexia y otras dificultades de aprendizaje. Igualmente, ha sido coordinadora de prácticas educativas sobre inteligencia emocional.

Actualmente, su campo de investigación está relacionado con la neurociencia aplicada a la educación y la educación respetuosa. En su blog, El aula de la ratita, y en su cuenta de Twitter, comparte recursos, reseñas y artículos sobre educación. Hasta podemos encontrar una biblioteca online dentro de su web. A continuación, nos hace una interesante reflexión sobre el uso de la observación en Educación Infantil.

Durante este curso escolar,he dado clases de inglés en Infantil de 3, 4 y 5 añosy la observación ha sido imprescindible para conocer a los niños y sus necesidades, saber en qué punto estaban para comprender el comportamiento y modificar los contenidos y estrategias de aprendizaje y, de esta forma, guiarlos en su proceso de aprendizaje en función de la realidad.

No es una tarea fácil. Una buena observación debe ser objetiva libre de juicios e interpretaciones. Para ello, es necesario eliminar cualquier comentario aportado acerca de algún alumno, dejar la mente en blanco. Recojo información en un cuaderno a lo largo de todo el curso escolar -no solo al principio- a nivel individual, de trabajo en grupo, fases de concentración y distracción, qué les motiva o, por el contrario, qué les causa aburrimiento o desinterés.

Es importante mencionar que, por un lado, anoto lo que observo y, por otro, las posibles hipótesis y/o preguntas para intentar comprender la situación dada. Según el tipo de observación, la información recogida es diferente y complementaria entre sí:

-Continua: observo comportamientos, conductas, relaciones, su forma de pensar y de resolver problemas.

Actividades: me ofrece información sobre cómo un niño se desenvuelve ante una determinada tarea para modificar mi metodología y adaptarla al niño.

Espontánea: este tipo de observación no necesita preparación previa y puede darse en cualquier momento o situación.

Dirigida: todo lo contrario a la observación espontánea. Se necesita de más personas implicadas, un equipo de orientación, el equipo docente y las familias, ya que se centra en algún aspecto específico.

La observación en el aula requiere de una atención voluntaria dirigida hacia un objetivo determinado con el fin de obtener información, conocer y aprender de lo que estamos observando en nuestra práctica docente. Observar en la etapa de Educación Infantil es ir más allá de recabar información, es buscar la mejor manera de guiar al niño.

 

 

 

Autor entrada: Macarena

Me llamo Macarena y desde hace 9 años soy profesora de educación primaria, especializada en Lengua Extranjera-Inglés. Desde bien pequeña me ha llamado la atención el mundo de la enseñanza y el aprendizaje, por lo que una vez que comencé mi aventura universitaria, decidí formarme para ser lo que quería. Ser maestra. “Es al niño al que hay que tener en cuenta ante todo; la cuestión es liberarle de los obstáculos que dificultan su desarrollo y ayudarle a vivir. Una vez se comprende este principio, se constata un cambio radical en el comportamiento del adulto en relación al niño”. -M. Montessori-.

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