El cojín de Martina Repentina

A pesar de estar en el primer día de marzo, os tengo que contar que los Reyes Magos -que me conocen bien- me han traído un regalo especial y ha llegado hace unas semanas. Se trata de un pack que contiene un cojín, un cuento y emociones en su interior:
 “El cojín de Martina Repentina”.

 

Desde hace un tiempo, la emociones y sentimiento tienen especial importancia en colegios y en nuestros hogares. Ya conocíamos el Emocionario, El monstruo de los colores… entre otros tantos y ahora, Martina y su cojín, que llegan para quedarse en nuestra clase. El pack incluye un cuento, un cojín y una guía para acompañar a los peques en esos días donde las prisas, la frustración, la ira… intentan ser las protagonistas al no saber identificarlas, canalizarlas.
La pedagogía Montessori educa para el respeto, para la paz, y algo fundamental para las habilidades sociales. Mostrar a los niños a canalizar sus emociones los hará, en un futuro, conocedores de sus propias emociones y sentimientos y en las de los demás. Serán inteligentes emocionalmente.
Martina es una niña que se encuentra tan a gusto y calentita en su cama que un día no le apetece levantarse. Pero mamá, ese día ha sacado su reloj que “marca la prisa” y anima a Martina a apresurarse pues de lo contrario llegarán tarde. Además, en clase, la maestra le llama la atención: ya está bien de dejar volar la fantasía y soñar con revolotear como un pajarito. Por la tarde, su papá -que también tiene prisa- la recoge del cole, la lleva a clases extra escolares, a hacer recados… Y Martina no tiene tiempo ni de jugar en el parque.
Cuando llegan a casa, explota y grita a todos sus seres queridos. ¿Os ha pasado alguna vez?
Este material, ayuda a canalizar todas esas emociones y sentimientos negativos que nos impiden disfrutar de los pequeños placeres que nos ofrece la vida. Cada día es una oportunidad. Cada día es un día para vivirlo de forma intensa. Cada día es una oportunidad para aprender a ser feliz. Por eso este cuento de inspiración Montessori, trata el día a día de una niña. Una niña que perfectamente podría ser un día de cualquier familia. Un cuento que expresa como se siente Martina conforme va pasando el día y cómo lo afronta.
Este cojín es también para los adultos. A veces queremos evitar pataletas y comportamientos que nos incomodan en un niño olvidando que es su forma de mostrar su disconformidad ante una situación. Están aprendiendo a construir su personalidad y es nuestro deber contruibuir en su buen desarrollo, de forma sana y equilibrada. El niño es un ser concreto y liberar, se cree todo aquello que le dicen porque su cerebro no está preparado para ser transportado a mundos que no existen. A partir de los 6 años, el niño es capaz de comprender el mundo abstracto donde la fantasía tiene cabida.
Cuenta su autora – Ester Llopis- que la idea surgió uno de esos día donde su paciencia llegó al límite y terminó gritando a su hija y esta a ella. Ese mismo día decidieron no volver a gritarse nunca más. Decidieron coger un cojín al que llamaron “el cojín de los gritos”. A partir de aquel momento, la idea se instauró en su cabeza convirtiéndolo en un proyecto y buscando la manera de materializarlo.
En nuestra clase ya lo hemos utilizado y no precisamente para gritar. Un niño necesitaba llorar y no se atrevía a hacerlo. Tomé el cojín y se lo tendí. Inmediatamente, las lágrimas salieron al exterior y el cojín sirvió para enjuagar sus lágrimas.
Desde aquí quiero dar las gracias a los Reyes Magos por presentarme una nueva forma de aprender a canalizar mis emociones, mis sentimientos y tener la oportunidad de mostrárselo  a quienes hoy están construyendo su personalidad.

Autor entrada: Macarena

Me llamo Macarena y desde hace 8 años soy profesora de educación primaria, especializada en Lengua Extranjera-Inglés. Desde bien pequeña me ha llamado la atención el mundo de la enseñanza y el aprendizaje, por lo que una vez que comencé mi aventura universitaria, decidí formarme para ser lo que quería. Ser maestra. Y además, hacerlo especializándome en una lengua extranjera, inglés.

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