Empatía

¿Qué es?

Como cada semana, tras observar la ilustración, pregunto a los alumnos: qué creen que es la empatía. Estas han sido sus respuestas previas:

  • «Pensar lo mismo«. (Samuel)
  • «Yo opino lo mismo». (Hugo)
  • «Igual que Hugo». Alguien está pensando una cosa y el otro lo mismo» (Nuria)
  • «No ser tímido». (Daniela)
  • «¿Eso sería intimidad? ¿Ser tímido? (Hugo)

La empatía es la intención de comprender los sentimientos y emociones, intentando experimentar de forma objetiva y racional lo que siente otro individuo, es decir, la capacidad de de ponerse en el lugar del otro.

La comunicación: la base de la empatía

Una herramienta muy valiosa para fomentar la inteligencia emocional (y con ella, la empatía) es una buena comunicación. Debemos hacer que el niño entienda lo importante que son las emociones de los demás mediante un discurso calmado y sin discusiones.

Cuando nos pida consejo, o veamos que está enzarzado en un conflicto con otra persona, podemos ayudarle mediante consejos que trabajen su educación emocional, por ejemplo: decirle que escuche lo que tenga que decirle la otra persona, que no actúe llevado por la rabia, que no sea egoísta con los demás… En resumen, promover la inteligencia emocional a través del discurso.

Escuchar sus problemas también ayuda a que note la importancia de escuchar a los demás.Con el paso de los años, el pequeño o pequeña, probablemente, agradecerá la buena comunicación que tuvo con nosotros.

Cómo trabajar la empatía en el aula

Los pequeños pasan gran parte del tiempo en la escuela, rodeados de otros niños y del profesorado. Si queremos fomentar un buen desarrollo de su empatía, tenemos que asegurarnos de que también la trabajan en el aula, algunas de las pautas para hacerlo son las siguientes:

  • Actividades en grupo: este tipo de dinámicas ayudan al pequeño a ampliar su punto de vista y a escuchar otras opiniones. Cuando se realizan juegos o actividades con otras personas, los niños tienen que actuar teniendo en cuenta a los demás para poder desarrollar correctamente la actividad. De este modo, practican la empatía mediante algo gratificante y divertido.
  • Recursos y fichas: otro tipo de dinámica para trabajar la empatía son las fichas y los recursos teóricos (un cuento o un ejercicio escrito sobre la empatía). Este abordaje de los factores de la inteligencia emocional también es importante. A pesar de no ser una actividad ciertamente lúdica, el niño puede aprender mucho.
  • Charlas: podemos exponer la importancia de la empatía en los niños en forma de charla. Esto puede ser algo muy enriquecedor, sobretodo, para los niños más mayores y con más capacidad de reflexión. En estas charlas también es importante que participe el alumnado. De esta manera, conseguiremos una interacción por su parte y una mayor atención activa en la charla.
  • Tutorías individuales: hablar personalmente con los niños puede reforzar el vínculo entre el alumnado y el profesorado. Además, es una pauta muy indicada para fomentar la empatía, puesto que le estamos mostrando al pequeño la importancia de escuchar y de ser escuchado.

¿Cómo desarrollar la empatía en niños?

Como seres humanos, nacemos con la capacidad de ser empáticos, pero esta capacidad se va desarrollando a lo largo de la vida a medida que adquirimos determinadas habilidades.

Estas habilidades se aprenden en la relación con los demás. Es por ello que los adultos y personas cercanas a los niños y niñas son fundamentales para este desarrollo, ya que serán las primeras relaciones y vínculos que establezca el pequeño.

  • En el primer año de vida, los bebés se relacionan con los demás de forma sobre todo instintiva, por necesidad. Pero no son capaces de distinguir su propia identidad (no se reconocen como personas), ni tampoco la identidad de los demás (no los reconocen como personas diferentes)
  • En torno al año, van adquiriendo conciencia de su propia persona y empiezan a distinguir a los demás como realidades distintas de la suya.
  • Más o menos entre los dos y los tres años, tienen la capacidad de comprender que los demás tienen sus propios sentimientos, que son diferentes de los de uno mismo. Entran en un proceso en el que poco a poco van entendiendo como sienten y cómo actúan los demás.
  • Alrededor de los 6 años, dan un paso más y llegan a comprender que las demás personas tienen una historia propia. Esto es muy importante porque pueden entender que un enfado de un momento, puede venir por un mal día
  • A partir de esta edad, poco a poco van comprendiendo como son los demás y como se sienten, en un  proceso continuo de interacción, imitación y observación de los otros.
  • A los 10 años ya pueden entender perfectamente a los demás y ponerse en el lugar de los otros. Aunque aún así, seguirán dando más importancia a sus propios sentimientos y pensamientos. La comprensión del otro es sobre todo emocional, entienden como se sienten los demás, pero aún les costará comprender lo que puede estar pensando la otra persona, cual es su estado interno.
  • En los años próximos a la adolescencia en torno a los 14 años, serán capaces de ponerse en el lugar del otro y de comprender lo que siente la otra persona y lo que puede estar pensando. En estos momentos es importante prestar atención a la autoestima de los adolescentes, y fortalecerla. Es muy probable que si la autoestima no es adecuada al tratar de interpretar lo que piensan los demás, se interpreten pensamientos negativos contra la propia persona.

Desarrolla tu empatía y muéstrala a los pequeños, ya que aprenden por lo que ven. Los valores y la forma de actuar de los adultos más cercanos es transmitida a los niños y niñas sin que apenas nos demos cuenta de ello.

  • Desarrolla una autoestima sana y fuerte en los pequeños, esto les permitirá ponerse en el lugar de los otros sin sentirse vulnerables o verse dañados por interpretaciones erróneas.
  • Enséñales a escuchar a los demás, que sienten los otros, que piensan, que les alegra, que les entristece, que temen, etc.
  • Habla con ellos y explícales tus emociones y tus sentimientos. De esta forma irán entiendo que ante una misma situación los otros también tienen pensamientos y emociones ajenas a las de uno mismo.
  • Enséñales con a prestar atención a los demás. Cuando hable otra persona escúchala, ellos aprenderán que eso es lo que se debe hacer y animales a ellos a que escuchen y miren a la persona.

Actividades para fomentar la empatía

INFANTIL (3-6 AÑOS)

  • Pintar caras que expresen emociones de alegría, tristeza, enfado, miedo, etc. La actividad consiste en proporcionar a los pequeños fichas con caras en blanco y con ellos haremos una cara alegre, una triste, con miedo, con sorpresa, enfadada, etc. A continuación pensaremos con ellos situaciones en las que las personas sintamos cada tipo de emoción.
  • Utiliza caretas con diferentes expresiones emocionales, una con cara sonriente, otra triste, enfadada, sorprendida, etc. Los niños y niñas se pondrán las caretas y representarán la emoción que muestra la cara, también podemos pedirles que expliquen porque se sienten así ellos y los demás.
  • Utiliza cuentos y dibujos animados. Explícales y dialoga con ellos sobre las diferentes emociones de los personajes y sobre su manera de expresarlas. Pregúntales ¿Cómo crees que se siente? ¿Por qué se siente así? ¿qué crees que puede estar pensando?
  • Juega con ellos a adivinar que piensen y sienten los otros. Para esto podemos emplear múltiples situaciones. Si hay un bebé en casa, jugaremos a adivinar que le puede estar pasando, con una mascota podemos hacer lo mismo, e incluso con un muñeco. También podemos aprovechar cualquier situación que observemos en la calle o que vivan ellos en el cole.

EDUCACIÓN PRIMARIA (6 -12 AÑOS)

  • Utiliza caretas con diferentes expresiones emocionales, una con cara sonriente, otra triste, enfadada, sorprendida, etc. Los niños y niñas se pondrán las caretas y representarán la emoción que muestra la cara, también podemos pedirles que expliquen porque se sienten así.
  • Juega con ellos a intercambiar los papeles. Ellos han de hacer de padre, madre, profesor, profesora, hermano o hermana etc., y otros harán de ellos. Aprenderán así a ver los diferentes puntos de vista y analizar la situación desde una perspectiva más global y menos egocéntrica.
  • Actividades de comunicación. Realiza diálogos y debates con los demás donde les enseñaremos a escuchar y a respetar el turno de palabra.
  • Utiliza cuentos y dibujos animados o series y películas. Explícales y dialoga con ellos sobre las diferentes emociones de los personajes y sobre su manera de expresarlas. Pregúntales ¿Cómo crees que se siente? ¿Por qué se siente así? ¿qué crees que puede estar pensando?
  • Reflexiona con ellos sobre diferentes acontecimientos o situaciones. Si se ha enfado con uno de sus amiguitos, le escucharemos pero también le ayudaremos a ponerse en el lugar del otro, podemos preguntarle y cómo crees que se siente él o ella, que estará pensando.
  • ¿Cómo te sentirías tú, si …? Se trata de comentar diferentes situaciones, por ejemplo el niño o niña comenta “que feo es….” le diremos entonces, ¿cómo te sentirías tú? ¿qué harías? ¿qué crees que puede sentir y pensar esa persona…?

EDUCACIÓN SECUNDARIA (12 AÑOS EN ADELANTE)

  • Utiliza cuentos y dibujos animados o series y películas. Explícales y dialoga con ellos sobre las diferentes emociones de los personajes y sobre su manera de expresarlas. Pregúntales ¿Cómo crees que se siente? ¿Por qué se siente así? ¿qué crees que puede estar pensando?
  • Juega con ellos a imaginar que piensan y sienten otras personas. Podemos emplear una película, o una persona que nos encontremos en el autobús. La actividad consiste en decirles observa a esta persona (en el caso de la película, quitaremos el sonido y pararemos la imagen). ¿cómo crees que se siente? ¿Por qué puede ser que se sienta así? ¿qué puede estar pensando?
  • Utiliza caretas o sombreros que simbolicen diferentes expresiones emocionales, una con cara sonriente, otra triste, enfadada, sorprendida, etc. Los niños y niñas se pondrán las caretas y representarán la emoción que muestra la cara, también podemos pedirles que expliquen porque se sienten así.
  • Reflexiona con ellos sobre diferentes acontecimientos o situaciones. Si se ha enfado con uno de sus amiguitos, le escucharemos pero también le ayudaremos a ponerse en el lugar del otro, podemos preguntarle y cómo crees que se siente él o ella, que estará pensando.
  • ¿Cómo te sentirías tú, si …? Se trata de comentar diferentes situaciones, por ejemplo el niño o niña comenta “a esta persona le ha ocurrido esto….” le diremos entonces, ¿cómo te sentirías tú? ¿qué harías? ¿qué crees que puede sentir y pensar esa persona…?
  • Actividades de comunicación. Realiza diálogos y debates con los demás donde les enseñaremos a escuchar y a respetar el turno de palabra.

Tras explicar y hablar sobre la empatía, les pregunté a los niños sobre sus experiencias y si les gustaría que nos pusiéramos en su piel. He de decir que es uno de los rasgos del amor que más me ha gustado y que más sentimiento ha despertado en el aula. Nos hemos emocionado con cada situación personal y hemos vivido en primera persona la empatía.

  • «Cuando me castigan me siento mal». (Fernando)
  • «Mi familia está a hora y media de mi pueblo. Tengo un año entero para poder verlos y sólo los veo una vez al año y durante poco tiempo». (Hugo)
  • «A mí no me gusta ser diabética. Lo paso mal. Tengo muchas limitaciones a la hora de comer algo. No me gusta. Me gustaría que os pusierais en mi papel». (Nuria)
  • «A veces le hacen regalos a mi hermana y a mí no. Siento que se se olvidan de mí. También lo paso mal cuando vamos a comer a los bares. No me gusta la comida que ponen o piden y lo paso mal». (Samuel)
  • «Yo lo paso mal cuando me castigan». (Rocío B.)
  • «No me gusta tener aparato en los dientes. No puedo comer todo lo que me gustaría». (Christian)
  • «Yo lo paso mal cuando no puedo comer cosas que me gustan porque estriñen». (Victoria M.)

Fuentes:
guiainfantil.com
educapeques.com
psicologia-online.com

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