La importancia de leer

Imagen: awswallpapershd.com

“Su primera biblioteca”, así se titula el último articulo de Arturo Pérez-Reverte publicado en un dominical.

El artículo trata sobre cómo fue creando una biblioteca para su hija desde el momento de su nacimiento.

…con la intención de que ese decorado, esa compañía, fuese para ella absolutamente natural: el libro considerado no como un objeto venerable o como una obligación, sino como pare natural de su mundo. Como complemento cotidiano y rutinario. Objeto familiar.

Es fundamental hacer partícipe al niño de la lectura. Empezar con cuentos cortos, los cuales les podemos leer nosotros mientras ellos observan las ilustraciones hasta que puedan leer por sí mismos.

La idea es que siempre haya a mano un libro de forma natural. En casa: una biblioteca, en la habitación, encima de la mesa…; en clase: en la mochila, en la biblioteca de aula, encima de la mesa…; en la maleta cuando vayamos de viaje; visitar ferias de libros, librerías… O regalando un libro no solo en fechas puntuales, sino un día cualquiera.

Un detalle importante es que nosotros debemos ser su ejemplo. No podemos obligar a un niño a que lea si nosotros, los maestros y/o padres, no lo hacemos. Es fundamental plantear la lectura como algo natural. De esa manera, los niños irán eligiendo sus propios libros al igual que los adultos elegimos los nuestros. La lectura obligada -bajo mi punto de vista- es un error. Si un niño empieza a leer un libro y no le convence, tiene derecho a cambiarlo.

Hace un par de años, un alumno de primero de primaria, tenía encima de su mesa un libro de Geronimo Stilton. Era un libro gordo y él no sabía leer aún. Muchos de los docentes que entraban en clase, decían: “¿qué haces tú con un libro como ese si no saber leer?”. Mi respuesta fue: “déjalo, tiene un libro encima de su mesa y eso es lo que importa. Ahora solo lee palabras sueltas, pero llegará el día en que pueda leerlo y lo mejor de todo: comprenderlo”. Bien, pues al poco tiempo, observo que está leyendo en voy alta y con fluidez el libro de Geronimo. ¿Te apetece que le leamos un poco a la seño? -le pregunté. . -contestó él-. Salimos de la clase con el libro entre las manos y unos pocos de nervios. Al llegar a la clase de la maestra, le digo: cuando quieras. Jesús, leyó en voz alta y con seguridad, demostrando a todos lo que había conseguido. ¿Entiendes ahora el motivo de tener el libro encima de la mesa? -le dije a mi compañera.

La lectura estimula la actividad cerebral, fortalece las conexiones neuronales y aumenta la reserva cognitiva del cerebro, un factor que se ha demostrado ser protector ante enfermedades neurodegenerativas, recuerdan desde la Sociedad Española de Neurología (SEN).

Nosotros en clase tenemos nuestro espacio de lectura. Está situado a lado de una ventana para aprovechar la luz natural. Hay varias sillas confortables para poder leer de manera cómoda.   Una mesita con una lámpara aporta el apoyo necesario en caso de dejar el libro para consultar, soltar un lápiz para anotar o, simplemente, dejar nuestro marcapáginas. El radiador nos da calidez en invierno, donde nos quitamos hasta los zapatos para poner los pies encima de nuestra butaca. También hay plantas, que simbolizan la vida. Y por supuesto, una estantería llena de libros.

Este año hemos iniciado una nueva forma de recomendar libros. Tenemos dos formas de hacerlo. Una es la que veíamos haciendo años atrás. Un niño lee un libro, lo cuenta a sus compañeros y se lo recomienda a aquellos que cree que pueda interesarle. La otra es ir un poco más allá, fuera del aula. Consiste en que, tras leer el libro, el niño se graba en video contando un resumen del mismo. Es fantástico. Aquí os dejo varios ejemplos.

“¡Que vienen los fantasmas!”

“Un amor de libro”

“La mar chalada”

¡A LEER, QUE SON DOS DÍAS!

Para leer más…

“Su primera biblioteca”. Artículo completo de Arturo Perez-Reverte.

Autor entrada: Macarena

Me llamo Macarena y desde hace 8 años soy profesora de educación primaria, especializada en Lengua Extranjera-Inglés. Desde bien pequeña me ha llamado la atención el mundo de la enseñanza y el aprendizaje, por lo que una vez que comencé mi aventura universitaria, decidí formarme para ser lo que quería. Ser maestra. “Es al niño al que hay que tener en cuenta ante todo; la cuestión es liberarle de los obstáculos que dificultan su desarrollo y ayudarle a vivir. Una vez se comprende este principio, se constata un cambio radical en el comportamiento del adulto en relación al niño”. -M. Montessori-.

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