Valentina Tereshkova

 

 

«Misión: seguir soñando»

Valentina sintió desde pequeña una gran pasión por el espacio exterior. Quizá soñaba con pisar la luna o con conocer otros mundos. Con gran entrega, estudió ingeniería y aprendió a saltar en paracaídas. Gracias a esta formación entró en el cuerpo de entrenamiento de cosmonautas.

 

 

 

 

El 16/06/1963 a la edad de veintiseis años y a bordo del Vostok seis, se transformaría en la única mujer y el primero de los  civiles en viajar al espacio. Su nombre en clave a lo largo de la misión fue Chaika (gaviota en español).

Valentina Tereskhova tenía vértigo. Este detalle fue escondido a sus superiores de cara al viaje espacial mas su pavor a las alturas se lo hizo pasar bastante mal en la nave, puesto que Tereskhova padeció mareos y vómitos a lo largo de los 3 días que duró su viaje por el espacio.

Debido a los instantes de paranoia de aquellos tiempos, el programa espacial fue llevado completamente en secreto. La madre de la cosmonauta Tereshkova no conoció la situación de su hija hasta pocos días antes del lanzamiento. Su madre pensaba que asistía día a día a un campo de adiestramiento para militares elites.

Tras su regreso del espacio, determinados militares de la fuerza aérea rusa la acusaron de haber estado borracha a lo largo de su viaje al espacio y de insubordinación al jefe al mando. Todos los que la acusaron de estos cargos fueron despedidos.

La misión de Tereshkova asimismo formó parte de una experiencia para el desarrollo del Programa Espacial Ruso. Su objetivo era determinar si las mujeres tenían exactamente la misma resistencia física y sicológica que los hombres en el entorno espacial.

 

Debido a su clave de comunicación: «Gaviota», llegó a ser famosa cordialmente como «Gaviota» por todo el planeta.

Merced a su situación política, Tereshkova la aprovechó para, asistir a los ciudadanos con inconveniente y dio asistencia personal a múltiples orfanatos. De igual manera, era una infatigable luchadora del movimiento por las mujeres de Rusia. Ella quería que las mujeres soviéticas tuvieran las mismas oportunidades que los hombres.

Es una apasionada favorecedora de los procesos de paz en el planeta.

Tereshkova ha recibido multitud de medallas y condecoraciones durante su vida, entre otras: 2 Órdenes de Lenin, declaración pública de Heroína Nacional; la Medalla de Oro de la Paz de la ONU; el Premio Simba International Women’s Movement o bien la Medalla de Oro Joliot-Curie. Tiene numerosas distinciones (doctorados «Honoris causa», y medallas científicas) concedidas por Universidades y Sociedades de diferentes países.

En el año dos mil fue distinguida por una asociación internacional de la ciudad de Londres como «Mujer del siglo veinte«.

Fuente: programaespacial.com

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